Nunca llegaron a ser estrellas a nivel nacional, tampoco tuvieron una carrera discográfica prolífica, pero su talento ha llegado a convertirlos en protagonistas estelares de la historia musical del estado de Arkansas, llegando con los años a disfrutar de importante reputación en California y Texas, una reputación que por desgracia no fue acompañada con una actividad discográfica que les hubiese llevado a tener la oportunidad de intentar el asalto al mercado Bluegrass a nivel nacional.
Los hermanos gemelos Floyd y Lloyd Armstrong nacieron el 24 de Enero de 1930 en Dewitt (Arkansas) creciendo en el seno de una familia en la que la música era una característica generalizada siendo la madre Lois una diestra pianista, además de dominar el Ukelele y la armónica (llegando a actuar con regularidad en la KLRA de Little Rock formando un dueto con Edna Durfee denominado “The Shunshine Girls”).
Con solo 5 años de edad los hermanos Floyd (guitarra y voz principal) y Lloyd (mandolina y coros) actúan por primera vez en un Show radiofónico de nuevos talentos en la KARK de Little Rock (Arkansas), convirtiéndose en poco tiempo los hermanos en asiduos de todos los certámenes de nuevos talentos que se realizan en la región.
Mientras cursan sus estudios los hermanos se integran en diferentes grupos de la ciudad a la vez que ganan varios premios para artistas emergentes, recibiendo ambos por esos año las influencias musicales de leyendas del Bluegrass como Bill Monroe o los Louvin Brothers en unos años en los que sus ganancias se basaban en lotes de comida principalmente en vez de dinero, dada la Gran Depresión que asolaba toda la nación.
Hacia el año 1946 los hermanos ya se dedican a la música a tiempo completo, apareciendo ese mismo año en Santa Mónica (California) donde actúan en el Show radiofónico de Spade Cooley, adquiriendo pronto gran notoriedad el dueto.
Aprovechan esta oportunidad y actúan con leyendas de la época como T Texas Tyler, Cliffie Stone o Merle Travis siendo las estrellas del Club “EL Monte”, local donde acudían estrellas del Cine y la música como Claudette Colbert o Bing Crosby que rápidamente se convierten en Fans de los hermanos.
La discográfica Four-Star les brinda la oportunidad en 1946 de grabar por primera vez, plasmando en disco canciones como “Three Miles South of Cash in Arkansas”, “Mandolin Boogie” o “Hillbilly Boogie” llegando a realizar un total de 21 canciones con el susodicho sello.
Adquirieron un importante fama en California, pero la predilección de los hermanos por sus actuaciones en directo y Shows en radio y TV en detrimento de su producción discográfica hizo que no volviesen a pisar un estudio de grabación hasta mediados de los años 50´s.
Durante esos años los hermanos Armstrong actuarán profusamente en diferentes emisoras de la zona fronteriza con México, siendo curioso el dato que muchas emisoras Mexicanas resultaban emitir con mas potencia que las del lado Yankee, llegando algunas incluso a tener un radio de acción que abarcaba todo USA siendo muchos artistas de la época que aprovechando esta gran cobertura actuaron con regularidad en radioemisoras del otro lado del Rio Grande.
Su alejamiento de los estudios de grabación hace que su reinado se limite al territorio Californiano incorporándose con los años en sus actuaciones su hermana pequeña Patsy al Steel Guitar (pocos años estuvo Patsy con sus hermanos, dado que abandonó la música nada mas casarse a principios de los 50´s).
Los hermanos saltan a la conquista del mercado de Texas en la ciudad de Odessa, localidad donde durante 3 años tendrán una febril actividad en diferentes emisoras de radio y TV convirtiéndose en estrellas musicales de la escena local.
La mala suerte hizo que no alcanzasen el estrellato a nivel nacional, perdiendo oportunidades de oro que no pudieron o no supieron aprovechar (fueron descartados a última hora en favor de Merle Travis para formar parte de la banda sonora del afamado Film de 1953 “De aquí a la eternidad”, así como tampoco llegó a buen puerto el proyecto de Sam Phillips de grabar a los hermanos junto a Jerry Lee Lewis en el mítico sello Sun Records).
En los años 60´s siguieron actuando regularmente, pero su oferta musical se quedó anticuada para la mayoría de los sellos discográficos (salvo la oportunidad que les brindó el sello Rimrock, cuyo dueño era el genio de la armónica Wayne Raney, experiencia esta que no obtuvo resultado alguno).
En el año 1969 cansados y desesperanzados los hermanos de no obtener alguna oferta digna por parte de alguna compañía discográfica se retiran de la música, dedicándose Floyd a la carpintería y Lloyd a la mecánica de automóviles.
A partir de ese momento realizarán esporádicas reuniones para diferentes causas benéficas siendo en el año 1979 cuando volverán a plasmar en disco su sonido en un album en directo realizado en el Ozark Folk Centre en Mountin View (Arkansas), disco este que bajo el título de “Just Country Boys” fue lanzado en el año 1980 con escasa repercusión en ventas.
Esporádicos certámenes de Folk y Bluegrass mantienen a los hermanos vivos en la música siendo sus seguidores melómanos añorantes de las auténticas esencias de los sonidos de raíz que como en el caso de los Armstrong Twins ya forman parte de la historia musical gracias al talento musical con el que han cabalgado en la industria musical desde mediados de los años 30´s.
Entusiasta seguidor de legado musical de Bill Monroe, este hijo de Alabama lleva liderando los Warrior River Boys pasados ya 25 años desde 1984, fecha en la que se pone al frente de la susodicha formación.
David Davis proviene de una familia claramente entroncada con el Bluegrass, siendo su tío Cleo Davis miembro de los Bluegrass Boys de Bill Monroe en 1938, su abuelo J.H. Bailey un consumado violinista y su propio padre (Leddell Davis) un estilista del Banjo hasta que perdió su mano derecha en acción militar durante la Segunda Guerra Mundial.
Los Warrior River Boys sacaron un par de discos entre 1990 y 1994 con Rounder Records pero su despegue no llegará hasta que David Davis se hace cargo de la dirección musical de la formación y lanza al album “David Davis and the Warrior River Boys” el año 2004 en el sello Virginiano Rebel Records.
Será el primer paso en un afianzamiento en el género musical que corre por sus venas, un primer disco al que pronto seguirán “Troubled Times” en el 2006 y este regio “Two Dimes & A Nickel” ambos en la misma discográfica.
Con Owen Saunders al violín (veterano compañero de David Davis en los Warrior River Boys desde 1988), Marty Hays al contrabajo, Adam Duke a la guitarra y Daniel Grindstaff al banjo la banda tiene una larguísima experiencia después de constantes giras actuando en toda clase de eventos y festivales Bluegrass del profundo Sur.
Producido por Mark Freeman (compositor que lanzó un album propio “Cold Feet en el 2008) al disco se compone de 12 cortes en los que predominan los tempos medios y lentos.
Para armar el disco se nutre principalmente de los compositores Alan Johnston y Tommy Freeman, además de interpretar personales versiones del “Broken Promise” del legendario Jim Eanes o “Blue Ridge Mountain Sky de la Marshall Tucker Band.
El disco en general no engaña, es sincero y sin ser una obra espectacular si que crea adicción una banda que no pretende ser la quintaesencia del género, simplemente interpretan de manera excelsa un estilo para el que han nacido y en el que llevan toda su vida militando.
Otro acierto de Rebel Records, sello al que habría que felicitar dada su radicalidad y obstinación a la hora promover una música a la que el paso del tiempo y modas pasajeras no afecta para nada de cara a unos Fans que con discos como este “Two Dimes & A Nickel” nos sentimos de largo satisfechos de sabernos en posesión de la verdad.
Curiosa la historia de los Ramblers Choice, una década transcurre entre su primer y esté último y magnífico registro de una formación creada y liderada por un Junior Sisk cuya vida artística lleva ya muchos años girando alrededor de la ortodoxia Bluegrass.
Fue en el año 1999 cuando lanza el disco “Souds Of The Mountains” en Rounder Records, un disco que si bien es verdad no tuvo gran impacto en su momento si que le sirvió como catapulta para superiores metas (disco que fue producido por Dan Tyminski).
Unas metas que como compositor antaño ya le habían reportado éxitos que interpretaron en su momento bandas como “Lonesome River Band” o “IIIrd Tyme Out” a mediados de los 90´s y mas tarde le brindarán la oportunidad deformar parte de bandas de renombre como The Last & Found o BlueRidge (en está última formación fue el Vocalista líder en sus dos últimos discos).
Junior Sisk en su Virginiano de raza que creció con los sonidos de leyendas como los Stanley Brothers y Bill Monroe, (artistas de los que el propio Junior reconoce su principal influencia).
Una vez mas es el Virginiano sello Rebel Records quien hace cargo del lanzamiento de otra gema Bluegrass (un sello que por sí solo ya forma parte de la historia con letras mayúsculas del género desde su creación en el año 1959).
12 canciones componen este espectacular “Blue Side of The Blue Ridge”, disco en el que Junior Sisk se hace cargo de la guitarra y voz siendo respaldado por su primo Tim Massey (viejo compañero de la primera formación de la banda en los 90¨s y regio compositor) al contrabajo y coros, Darrell Wilkerson al banjo, Billy Hawks al violín (ex-miembro de la banda de Doyle Lawson) y Jason Tomlin a la mandolina.
Su estilo con gran influencia tradicionalista esta presente en todos y cada uno de los cortes, siendo el lanzamiento de este disco todo un éxito para un Junior Sisk que los aficionados han sabido valorar apoyando con sus votos la nominación de este album en hasta cuatro apartados a los “2009 International Bluegrass Music Awards” (Male Vocalist, Album of the Year, Song of The Year y Emerging Artist of The Year).
A lo largo del disco, la voz particularmente dotada para el Bluegrass de Junior Sisk desgrana todo un sentido homenaje al clasicismo del acústico estilo en cortes magistrales como “Leaving Baker County” (canción nominada al galardón “Song Of The Year” de la IBMA), el Gospel “Dust On The Bible” (composición que en su momento grabaron los Bailes Brothers) o la vertiginosa “Steel Rail Raider”, siendo estos algunos ejemplos de un disco sabiamente producido por un Ronnie Bowman (ex-miembro de Lost & Found y Lonesome River Band que además de tener su propia y exitosa carrera musical, también como compositor ha dado Hits a artistas como Both Brooks & Dunn o Kenny Chesney)
“Blue Side Of The Blue Ridge” es un billete de trasporte directo al pasado del Bluegrass, con guiños a las leyendas que otrora cimentaron un estilo inmortal en el que Junior Sisk & Ramblers Choice se desenvuelven con la soltura que da el militar desde hace muchos años en la mas purista de las ofertas actuales del Bluegrass, la de la mirada al pasado.
No fue el mas famoso de la jauría Bluegrass de los 50´s, pero si fue uno de los mas radicales defensores del estilo llegando a difundir el Bluegrass no solo por USA, sino también Japón, Nueva Zelanda y Europa (alcanzando una reputación enorme en Inglaterra) un artista que tuvo una prolífica carrera discográfica que nunca fue reconocida suficientemente en cuanto difusión y ventas adoleciendo a lo largo de su larga carrera de una promoción del todo inadecuada e insconstante.
William Marburg nace el 5 de Abril de 1931 en Riverwood (Maryland), siendo la radio el medio por el que adquiere su pasión por la Country Music en un primer momento y el Bluegrass con el paso del tiempo.
Perteneciente a una acaudalada familia nunca tuvo el respaldo de esta para dedicarse a la música, cosa que no le impidió el visitar New York siendo aún adolescente para conocer en persona a su idolatrado Woody Guthrie, en una época en la que sentía pasión por el Folk reivindicativo del héroe musical.
Será 1950 (cuando cursaba sus estudios en la Escuela de Negocios de la Universidad de Virginia) el año en que decide dedicarse profesionalmente a la música adoptando el nombre artístico de “Bill Clifton” (su familia seguía en contra de su dedicación a las artes escénicas por lo que adopta un nombre totalmente alejado del suyo original).
Ese mismo año pasa a formar parte de los artistas de la radioemisora WINA de Charlottesville (Virginia), siendo respaldado musicalmente por su banda “The Dixie Mountain Boys” (Paul Clayton, Dave Sadler y Johnny Clark).
En 1952 ya realiza sus primeras grabaciones en Blue Ridge Records, alcanzando pronto importante reputación en el estado de Virginia.
Aparece en el famoso Show radiofónico “Wheeling Jamboree” compartiendo escenario con luminarias del Bluegrass de la talla de los Stanley Brothers (en una época en la que definitivamente se centra en la ortodoxia del acústico estilo).
Su reputación crece y para el año 1955 edita un libreto con 150 canciones de Old Time y Gospel adaptadas el Bluegrass que se convertirá en la Biblia de la mayoría de los músicos del estilo de la época.
Sus grabaciones hasta el final de la década de los 50´s contendrán algunos de los mejores temas del género de la época, entrando en los 60´s como promotor y organizador del Newport Folk Festival en Rhode Island, así como el primer certamen Bluegrass de la historia en Luray (Virginia) en el año 1961.
En 1963 con el renacimiento del género y explosión de Folk se traslada a Inglaterra (justo cuando acabó su contrato con el sello “Starday”) zambulléndose en el circuito de Clubs y llegando a promover la creación de una joven banda “The Echo Mountain Band” compuesta por escolares de Kent.
Su pasión por difundir el Bluegrass le llevará a crear varios Clubs del género en Europa teniendo un alto en su camino artístico al incorporarse al “Peace Corps” en Filipinas entre 1967 y 1970, pasado lo cual aparece en Nueva Zelanda llegando a incorporarse en la banda autóctona “Hamilton County Bluegrass Band”.
A partir de 1972 vivirá a caballo de USA y sus giras por Europa y Japón en una época en la que militaba en el sello “County Records”.
Bill Clifton entra en los 80´s residiendo junto a su familia en Mendota (Virginia) y crea su propia discográfica “Elf Label” donde realizará hasta 12 albums acompañado de músicos de lujo como Don Stoner, John Duffey o Mike Auldridge.
Canciones como “The Little Girl I Left In Sunny Tennessee”, “I´ll Be There Many Dear”, “Little White Washed Chimney” o “Going Back To Dixie” fueron inmortalizadas por este predicador del Bluegrass que incansable dedicó su vida a difundir el género llegándole el justo reconocimiento el año 1990 al nombrársele Presidente Honorífico de la BBMA (British Bluegrass Music Association).
En 1992 recibe el Distinguished Achievement Award a cargo de la IBMA (International Bluegrass Music Association), misma organización que lo introducirá en el año 2008 en su Hall of Fame.
Bill Clifton cuanta hoy en día con 78 años de edad y cuenta con toda una carrera a sus espaldas de difusión y promoción de un estilo inmortal gracias principalmente a la oscura labor de músicos como el, alejados del estrellato pero con la fe necesaria para dedicar toda una vida a la difusión de un estilo, el Bluegrass.
Cuando el propio Washington Post habla de este disco como uno de los mejores del año 2009 será por algo, siendo Patty Loveless un a artista que a conseguido un nivel tan alto en su carrera que ya no tiene nada que demostrar.
Esta oriunda de Pikerville (nacida Patricia Lee Ramey en 1957) Kentucky, tiene un status de estrella labrado a fuego desde su primer album titulado “Patty Loveless” en 1987.
La respaldan 5 números uno y 20 Top Ten conseguidos a lo largo de un total de 16 discos que la han producido una importante colección de galardones a cargo de la CMA (Country Music Association), AMA (American Music Awards), ACM (Academy of Country Music), premios GRAMMY o ser miembro oficial del Georgia Music Hall of Fame.
Con este “Mountain Soul II” da una consecución al regio “Mountain Soul” del año 2001 (editado por EPIC Records), un disco donde esta hija de minero y nieta de predicador Baptista, (esta emparentada familiarmente con Loretta Lynn y sus dos hermanas Crystal Gayle y Peggy Sue) nos ofrece un trabajo de carácter mas intimista donde la belleza es la norma.
15 cortes de lujo realizados en el pequeño sello Saguaro Road Records donde nuestra heroína se hace acompañar de estrellas del nivel de Vince Gill, Emmylou Harris o Rebeca Lynn Howard como respaldo vocal, Al Perkins al Steel Guitar, Stuart Duncan al violín, Rob Ickes y Mike Auldridge al dobro, Bryan Sutton al contrabajo, Del McCoury a la guitarra y sus hijos Ronnie McCoury a la mandolina y Robbie McCoury al banjo.
Producido por su marido Emory Gordy Jr. (ex-miembro de las bandas de Emmylou Harris y Rodney Crowell es un excelso productor que entre otros a trabajado con Vince Gill o Bellamy Brothers), el disco esta compuesto de 15 cortes que son un festín de Bluegrass, Gospel y Country Acústico donde resaltan gemas como “Busted” (compuesta por Harlan Howard en 1962), “Friends In Gloryland” (a cappella con Vince Gill y Rebecca Lynn Howard), el espectacular himno religioso “We Are All Children of Abraham” (respaldada por el Coro de la Burn Hickory Primitive Baptist Congregation), “Diamond In My Crown” (a dúo con la propia compositora del tema Emmylou Harris) o “Half Over You” (composición de Ralph Stanley).
El resultado final conquista a la primera escucha, parece que no pase el tiempo para esta gran dama sureña que a sus 52 años tiene un registro de voz prodigioso.
“Mountain Soul II” no es un disco mas en su carrera, es todo un sentido homenaje a los estilos musicales que la han influenciado desde su niñez, influencias que tuvieron su principio en aquella vez que su padre la llevó a un autocine cuando ella contaba con 5 años para presenciar la actuación del legendario dueto Flatt & Scruggs (actuación que realizaban en el descanso entre sesiones cinematográficas), siendo un momento que marcaría a fuego a una Patty Loveless que hoy en día es una estrella en todos los sentidos siendo este disco buena prueba del buen saber hacer de la diva.
No vamos a descubrir a estas alturas las excelencias musicales que de continuo el sello Rounder Records lanza al mercado, sello con buen tino a la hora de fichar artistas para compañía que ya en el año 2004 nos deleitó con el primer registro de Alecia Nugent, un disco que llevando por título “Alecia Nugent” fue un grato anticipo de lo que habría de venir.
Con la producción de Carl Jackson (ha producido los tres discos de Alecia) la oriunda de Hickory Grove (Louisiana) da un importante paso de madurez con su siguiente obra “A Little Girl... A Big Four Lane” del 2006 (disco ya comentado en su momento en este Blog).
El tiempo ha pasado y su voz a madurado, habiéndose ganado un gran respeto en el planeta Bluegrass siendo una de las artistas que mas valoraciones positivas recibe de la prensa especializada en cuanto a ser firme candidata a destronar a la todopoderosa Rhonda Vincent del reinado del acústico estilo.
(Una Rhonda Vincent, que recordemos colaboró con Alecia Nugent en su primer disco en el corte “You Don´t Have To Go Home”)
Alecia no es una artista recién llegada al estilo, su padre Jimmy Nugent fue miembro fundador de la Southland Bluegrass Band, formación con la que realizará sus primeras incursiones Alecia cuando solo contaba 15 años de edad, con un repertorio basado en ortodoxo Bluegrass y Southern Gospel.
Sus influencias musicales según ella misma reconoce vienen de artistas como Stanley Brothers, Jimmy Martin, Rhonda Vincent o Flatt & Scruggs, teniendo buen tino a la hora de elegir canciones para su repertorio, además de una incipiente pero talentosa actividad compositora que poco a poco se va abriendo paso en su carrera.
Con este “Hillbilly Goddness” se confirma como una de las mas talentosas intérpretes del hiperactivo Bluegrass actual, disfrutando de las posibilidades que un sello de la talla de Rounder Records pone a su servicio, con músicos de lujo como J.D. Crowe al Banjo, Andy Leftwich al Violín, Rob Ickes al Dobro o Andy Falco a la Guitarra Acústica, contando con las colaboraciones vocales de Sonya Isaacs o Bradley Walker (este último recibió el premio Male Vocalist of The Year 2007 a cargo de la IBMA-International Bluebrass Music Association).
De nuevo es Carl Jackson quien toma de forma magistral las riendas de la producción de un disco compuesto de 11 cortes donde son mayoría los tempos lentos y medios por encima de los rápidos (9 de 11).
De la propia Alecia son dos de las canciones (“Hillbilly Goddess” y Nugent Family Band” esta última compuesta con la colaboración de la leyenda Tom T. Hall y su esposa Dixie), teniendo el álbum momentos álgidos como en la lenta “Cryin All The Way To The Bank” donde da toda una demostración de hasta donde a llegado su voz en cuanto a registro, o la ortodoxa “The Writting´s All Over The Wall” (mi preferida del disco) con la regia colaboración vocal de Bradley Walker.
Como resultado un gran disco cuyo único pero sería lo escaso del cancionero, considerando 11 cortes un tanto corto para los estándares al uso en la industria Bluegrass actual.
Alecia Nugent se halla en plena divulgación de su obra no solo por el clásico territorio del Profundo Sur, sino también por el Noroeste de país y el Canadá, teniendo la sensación al escuchar este disco que le esperan grandes cotas de éxito para una mujer a la que el talento es algo consustancial a su obra.
La Reina regresa, una vez mas nos deleita con otra rodaja de excelencia Bluegrass, un estilo que ella regenta con talento y gran experiencia musical adquirida después de décadas de cabalgar a lomos de escenarios de todo el país.
Habría que remontarse al primer disco de esta oriunda de Kirksville (Missouri) en el año 1987 cuando respaldada por sus dos hermanos y sus padres graba “The Sallly Mountain Singers” con la banda familiar del mismo nombre.
Desde entonces y salvo incursión no muy satisfactoria en el Country Music en los 90´s el resto de su carrera militará en el mas ortodoxo Bluegrass que le ha dado el cetro que hoy en día posee para disfrute de la enorme legión de seguidores/as que tiene dentro y fuera de su país.
A punto de cumplir 47 años (13-Julio-1962), Rhonda Lea Vincent cuenta con 14 discos como solista desde su primer “New Dreams & Sunshine” de 1989, siendo a partir del “Back Home Again” que estrena su asociación con el prestigioso sello Rounder Records en el año 2000 cuando comienza su escalada directa al estrellato musical hasta nuestros días.
La importancia de Rhonda Vincent en la industria musical queda plasmada claramente en la enorme colección de galardones recibidos a lo largo de su carrera con 7 premios a cargo de la IBMA (International Bluegrass Music Association) y 29 por parte de la SPBGMA (Society for the Preservation of Bluegrass Music of America), siempre respaldada por su banda The Rage, una formación que a lo largo de los años a contado con músicos de enorme talla.
“Destination Life” disco recientemente editado no tiene desperdicio, 12 cortes donde deja muy claro que los años no pasan para ella mas que para mejorar el producto, con cortes espectaculares como su particular versión de “Stop the World (And left Me Off)” (compuesta por Carl Belew en 1965) que ha sido versioneada por un sinfín de artistas como David Ball, Dwight Yoakam o la propia Patsy Cline, “Crazy Love” (obra de Rusty Young), el excelso instrumental “Eight of January” o la espectacular balada a capela “When I Travel My Last Mille (He Will Hold My Hand)” (de largo mi preferida del disco) donde da rienda suelta a sus talentosas cuerdas vocales en clave Bluegrass-Gospel.
Magníficamente respaldada por Aaron McDaris al banjo (anteriormente tocó en la banda de Larry Stephenson), Ben Helson a la guitarra acústica (militó en Larry Stephenson Band y los Kentucky Thunders de Ricky Skaggs), Mike Harris al contrabajo (con varios premios como instrumentista a cargo de la IBMA y SPBGMA) y Hunter Berry al violín (formó parte de la banda de Doyle Lawson) la formación son una perfecta máquina engrasada que desde hace años se han convertido en referencia del estilo.
Con la adecuada promoción del sello Rounder Records, una discográfica de lujo donde militan luminarias como Bela Fleck, Alecia Nugent o Doyle Lawson la diva cuenta con el respaldo de un importante Sponsor en la compañía Martha White, empresa esta de productos harinosos y preparados de repostería, siendo enorme la repercusión mediática de la oriunda de Missouri.
Con este disco Rhonda Vincent pone otra piedra en el monumento que ella misma lleva años erigiendo en honor del Bluegrass, un estilo del que es Reina indiscutible por derecho propio.
El dicho popular “Segundas partes nunca fueron buenas” no funciona para esta segunda rodaja de buen hacer que el dueto Dailey & Vincent recientemente han sacado al mercado Bluegrass. Un dueto que a pesar de llevar poco tiempo juntos (18 meses) ya cosecharon con su primer trabajo del pasado 2008 titulado “Dailey & Vincent” un éxito arrollador que les llevó a coleccionar diferentes galardones como Entertainer of the Year, Vocal Group of the Year, Male Vocalist of the Year (Jamie Dailey), Album of the Year (Dailey & Vincent), Gospel Performance of the Year (canción “By The Mark”), Emerging Artist of the Year y Recorded Event of the Year, todos ellos a cargo de la IBMA (International Bluegrass Musis Association).
La larga trayectoria del dueto formado por Jamie Dailey a la guitarra y voz (9 años como miembro de la banda de Doyle Lawson, además de haber colaborado con estrellas de la talla de Dolly Parton o Rhonda Vincent) acompañado de Darrin Vincent al contrabajo y voz (hermano de Rhonda Vincent y militante durante 10 años de los Kentucky Thunder de Ricky Skaggs, además de colaborar con artistas como Vince Gill, Earl Scruggs o Emmylou Harris) avalan la enorme calidad de su hasta ahora corta pero fructífera discografía.
Repiten discográfica (Rounder Records) siendo respaldados por un elenco de músicos de alto octanaje como Joe Dean Jr. al banjo (con amplia experiencia en diferentes bandas en su Missouri natal a pesar de sus escasos 19 años), Adam Haynes al violín (formó parte de la banda de James King durante 6 años con los que giró por Canadá, USA y Europa) y Jeff Parker a la mandolina (ha recibido premios como Best Harmony Singer o Best Instrumentalist además de trabajar junto a The Lonesome River Band en el 2001 y haber colaborado con artistas como Steve Gulley, Larry Sparks o Tony Rice).
Las claras influencias musicales que el dúo reconoce en leyendas como Statler Brothers o Louvin Brothers quedan claramente de manifiesto en los 12 cortes de que se compone este “Brothers From Different Mothers”, un álbum a caballo del Bluegrass y el Bluegrass-Gospel donde brillan tanto las composiciones de Dailey “Girl in the Valley” o “When I reach that home up there” como las versiones que realizan de luminarias como Roger Miller “You oughta be here with me” o la gema “Winter´s come and gome” composición del mágico dúo formado por David Rawlings y Gillian Velch.
El disco no tiene desperdicio para un dueto que tiene 85 conciertos contratados hasta el 12 de Diciembre, difundiendo su talento por todo el profundo sur además de alguna incursión al país de la hoja de arce (en Ontario) con un disco que actualmente está quemando las diferentes listas de Bluegrass del país.
“Brothers From Different Mothers” no es un disco mas, es la segunda gema de una joyero que el dúo Dailey & Vincent están conformando en su corta historia como grupo, cabalgando con firmeza en un territorio Bluegrass en el que se les atisba un largo recorrido de éxito.
Solo soy uno mas de la legión de fanáticos de estilos musicales que después de décadas, por desgracia, siguen denominándose "minoritarios".
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