LOS COMIENZOS - Cap 2 y Final
Hoy en día no es extraño encontrar en tiendas de discos una sección (aun hoy pequeña) dedicada al Country, pero no siempre fué así.
Aún recuerdo cuando al entrar en una tienda preguntaba por la sección de marras y al ver la cara de espanto del dependiente mezclada con alucinación, me hundía en la miseria.
Fue gracias al sello Británico CHARLYE quien en gran medida y a precios muy económicos pudimos unos cuantos hacernos con discos homenaje a viejos Hillbillies de los 50´s, esto unido a la búsqueda semanal en una media de 5 o 6 tiendas de Bilbao, Barakaldo, Santurtzi o Algorta siempre había la posibilidad de encontrar algo, buscando y buscando.
Aún así las penurias económicas hacían estragos, por lo que teníamos que hacer pequeños reajustes en los precios de los discos.
En aquellos tiempos los discos y cassettes no tenían código de barras ni ningún sistema eléctrico antirrobo, simplemente una pegatina con el precio. Por lo que no nos era muy difícil el cambiar las pegatinas in situ del producto en cuestión por precios digamos... Mas asequibles y racionales, siempre desde un punto de vista humilde.
No diré los comercios ni cuantas veces lo hicimos, pero unos cuantos conseguimos una mas que respetable discoteca en casa de nuestros estilos preferidos. Solo nos interesaba la música, no pensábamos en otra cosa, día a día hablabamos de lo mismo, que si la vocalización de Hank Williams o los punteos de Muddy Waters, que si los coros de los Belmonts o las producciones tan elaboradas de los Eagles.
Una oportunidad de oro se nos dio cuando entramos en una emisora de radio local de carácter pirata. Fueron años de emisiones en precario pero de un aprendizaje brutal, allí nos juntamos docenas de personas cuya principal religión era la música, de todos los estilos, Punks, Mods, Blues Boys, Rockers, Heavys, Hillbillys... Aprendíamos unos de otros, todos unidos por las carencias económicas, nos intercambiábamos conocimientos, cintas grabadas de toda clase de estilos y artistas, fue un verdadera universidad.
Por entonces decidimos que había que encontrar fuentes de financiación regulares para aumentar el ritmo de adquisición sobre todo cualitativamente hablando. Por lo que nos decidimos a grabar cintas a lo largo de la semana y llevarlas al rastro de la plaza nueva los domingos a vender.
Si en la emisora teniamos problemas con la policia dia si dia también, en el rastro ya era la repera, al grito de ¡¡¡agua!!! corríamos como diablos recogiendo todo cada vez que venían los munipas.
Fué una época bastante durilla, a las 6 de la mañana de un domingo cualquiera había que estar allí para pillar buen sitio, compitiendo con los drogatas de turno que trataban de colocar el radiocassette que habían robado esa misma noche, eso unido a los borrachos que estaban buscando sitio para desayunar y encima mucha gente que nos trataba como si fuésemos delincuentes que no tenían ni pajorera idea de lo que estaban vendiendo.
Yo tuve suerte, pero otros tuvieron juicios y demás. No lo recuerdo con agrado, pero cuando en casa no hay dinero...
Por descontado que los conciertos de pago los teníamos completamente vetados, aunque para ser sinceros dados nuestros gustos no teníamos mucho que ver...
Alucinábamos cuando visitábamos Costa Rica (Getxo) y al ver sus tiendas con un material completamente diferente del de Costa Pobre (Margen Izquierda), ellos tenían y tienen aún hoy en día mas nivel económico y por lo tanto acceso a información en forma de libros y revistas que a nosotros nos era totalmente imposible, si acaso alguno de nosotros (era mi caso) comprábamos el Ruta 66, que sin ser una maravilla de revista musical, era, comparada con el resto como un oasis en el desierto de la prensa musical (aún sigue siéndolo).
En Costa Rica predominaba lo Mod, mucho British Pop y demás, cosa que nos apasionaba, pero no conocíamos a mucha gente de por allí que nos pasase material para educarnos, bueno, a nadie, por lo que tuvimos que hacerlo algunos de manera un tanto cutre, grabando de la radio, emisoras piratas había un montón y estaba Radio 3 (aún hoy día es la única con calidad en el díal). allí podíamos tener acceso a información en forma musical que no nos era posible de otra forma.
Así estuvimos años desarrollándonos penosamente hasta que se hizo la luz y apareció la panacea ¡¡¡internet!!!.
La aparición de Internet, marca un antes y un después, el tener acceso a toda clase de datos, discos, etc, no tiene parangón.
Pero tuvieron que pasar años hasta que alguno de nosotros pudiese tener primero ordenador y luego acceso a la red.
La asamblea de parados, cobrar calendarios de puerta en puerta, repartir publicidad y un contrato de 6 meses de peón de albañil hicieron que apareciera en mi cuarto mi primer ordenador, con impresora y todo. A partir de ese momento mas tarde con contratos temporales en lo que ahora es mi curro (OTA) consigo el acceso a la red, que como todos os figuraréis es la mina de oro musical que todo fanático necesita.
Hoy al leer esto al alguno le dará la risa, pero de verdad que era duro, el levantarse por la mañana y no saber que hacer, cuando no teníamos algunos ni lavadora automática, lavábamos con mecánica o a mano, cuando el decir no había dinero, era eso, que no lo había en la pura extensión de la palabra.
Fue la música y no otra cosa, lo que impidió que acabáramos de otra manera, otros no tuvieron esa suerte.
Termino esta presentación personal de 2 capítulos recordando que me dejo muchas cosas en el tintero, desde las peleas Rockers-Punks, Los primeros tupés de mi pueblo, como afectó la reconversión industrial en Costa Pobre a nuestra educación musical, Ocupar casas como solución para alguno de nuestra peña, etc etc, cosas que hoy en día parecen de otra galaxia, pero que habiéndolo vivido han marcado indefectiblemente mi forma de pensar en todos los sentidos.
Pero como decía yo por entonces cuando visitábamos los bancos de algún parque para pasar la mañana a hablar de música y planificar que tiendas visitaríamos ese día, Siempre se puede encontrar un Cadillac en una chatarreria.
