Shawn Camp: Fireball
No es precisamente un jovenzuelo, tampoco es muy conocido del público en general, pero si que es un artísta respetado en la industria de la Music City, sobretodo como songwriter. Shawn Camp tiene 4 discos a sus espaldas, pero el público y críticos especializados le han sido esquivos, la verdad es que no se entiende la razón oyendo este magnífico "Fireball" recien salido al merdado en este 2006, que editado en el sello Skeeterbit Records nada mas salir, ya está colocado en el Nº29 de las Americana Charts.

Shawn Camp ve la luz en 1967 en Berryville (Arkansas), allí creció con su padre (trabajador en empresa del metal) y su madre (esteticien), su vida no tiene nada de reseñable ni diferente del resto de jóvenes de la rural localidad, pero es la música lo que le apasiona y a la edad de 5 años comienza a recibir lecciones de guitarra, violín y canto.
Influenciado por la música que sus padres oían en casa (Elvis y Merle Haggard entre otros), así como las constantes escapadas familiares a festivales Bluegrass hacen que pronto el joven Shawn forme parte de bandas locales en zonas cercanas a su Berryville natal.
Tiene su golpe de fortuna cuando es invitado por los Osborne Brothers a tocar en su banda en un festival en Iowa, no se lo piensa dos veces y aparece en Nashville en el año 1987 como sideman de la banda a cargo del violín. Su fama de instrumentista va creciendo y durante los próximos años formará parte de las bandas de acompañamiento de estrellas del estilo como Alan Jackson, Trisha Yearwood o Jerry Reed. Ya estaba metido de lleno en la industria musical y su faceta compositora nace con gran creatividad y producción de canciones, muchas de ellas compuestas a dúo con el también cantante/compositor Dean Miller.
Es en 1993 cuando da el paso definitivo a interpretar sus propias canciones, siendo el sello "Reprise Records" quien le lanza su primer Lp. Titulado "Shawn Camp" pasa sin pena ni gloria a pesar de contar con estrellas de la talla de James Burton a la guitarra, así como de Alison Krauss, Shelby Lynne y Jim Lauderdale a los coros.

Pasa el tiempo y se centra en la composición dando éxitos a artístas de gran talla como Garth Brooks o Brooks & Dunn, hasta que en el 2001 cambia de sello y en "Skeeterbit Records" lanza su segundo disco titulado "Lucky Silver Dollar", que producido por Allen Reynolds causa sensación entre la crítica especializada, pero la falta de promoción adecuada hace que lo que prometía ser su lanzamiento definitivo se quede en promesa insatisfecha al ver como no sonaba en las principales cadenas de radio.
Otra vez se refugia en la composición hasta que a principios del 2003 es el sello "Oh Boy Records" perteneciente a la leyenda John Prine quien le da la oportunidad de grabar un disco de puro Bluegrass titulado "Live At The Station Inn", lanzado al merdado en el 2004 es todo un recordatorio a sus influencias musicales de joven, contando con la colaboración entre otros del genio del fiddle Stuart Duncan, el disco convence a John Prine de la calidad de Shawn y le invita a incorporarse como artista telonero en su propia gira por el noroeste del pais.
Y llegamos a este por ahora su último registro titulado "Fireball", regresando al sello "Skeeterbit Records", el disco es realmente bueno, con aires Rockin´, Honky Tonk, Roots Country... Con una voz magnífica, mantiene ese difícil equilibrio entre la modernidad y el clasicismo sin caer en ninguno de los dos lados.
El lo hace todo, se encarga de guitarra, bajo, batería, fiddle, mandolína y se autoproduce, pareciese que harto de permitir que los demás se hagan cargo de su carrera musical con resultados del todo negativos, es el quien coje las riendas de su propio producto haciéndolo a su imagen y semejanza.

Predominan los tempos rápidos, donde cortes como "Fireball" o "Tulsa Sounds Like Trouble To Me" harán las delicias del público mas nervioso e inquieto, así como "The Way it is", "Drank" o "Just a Dead Today" nos traslada a su lado mas ortodoxo con raices Honky Tonk y Bluegrass por bandera, siendo para mi parecer los mejores momentos de un total de 13 canciones de las que se compone el disco.
Esperemos que el público descubra este magnífico registro de un Shawn Camp que a día de hoy aún es una promesa a pesar de tener una larga carrera en la Country Music. Ralph Stanley, Del McCoury, Ricky Skaggs, Garth Brooks o Brooks & Dunn pueden dar fe de la calidad como compositor del artista de Arkansas, ahora toca al público descubrir al Shawn Camp cantante e intérprete de sus propias composiciones, "Fireball" es un regalo para los oídos.
http://www.shawncamp.com/
http://www.myspace.com/shawncamp
